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CURIOSIDADES |
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Su base económica es el cultivo del olivar, con varias almazaras que producen un aceite de alta calidad. También se dan otros cultivos en su zona de campiña como los cereales. Otras industrias de menor dimensión pero de raigambre e incluso fama, son la fabricación de mazapanes, la artesanía en cuero y la forja artística.
Su riqueza histórico-artística, con un trazado urbano formado por bellas y empinadas calles, así como su ubicación en las proximidades del parque natural, pueden impulsar un sector turístico de interior que ha empezado a dar síntomas de desarrollo. |
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El casco urbano se ubica a 195 msnm, en la zona de contacto de Sierra Morena con la campiña, emplazado sobre un promontorio en el interior del meandro encajado que aquí forma el río Guadalquivir, el cual ciñe su caserío.
Su término municipal ocupa 586 km² aproximadamente, comprendiendo tanto zonas de sierra al norte, como la vega y la campiña al sur. Una gran extensión de su zona norte es un espacio natural protegido, pues forma parte del Parque Natural Sierra de Cardeña Montoro. |
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La presencia de asentamientos humanos en Montoro está atestiguada mediante restos arqueológicos desde época prehistórica.
Como núcleo urbano se especula con la posibilidad de que fuese una fundación de los colonizadores griegos, quienes la habrían denominado Aypora o Eipora, aunque esto no se ha podido demostrar fehacientemente.
Sí que está plenamente demostrada la existencia de un núcleo ibérico en el Llanete de los Moros, donde las excavaciones arqueológicas han sacado a la luz estructuras arquitectónicas y ajuares funerarios, actualmente expuestos en el Museo Arqueológico Provincial de Córdoba, con sede en la capital. Estos restos están fechados en torno a los años 4500-5000 adC.
En época romana fue una importante ciudad, denominada Epora, hasta el punto de figurar como una de las dos ciudades federadas de la Bética (la otra era Cádiz). De este período destaca una escultura thoracata expuesta en el museo local, así como varias inscripciones.
Tras el período visigodo y musulmán, la ciudad es conquistada definitivamente por el rey cristiano Fernando III el Santo el día de San Bartolomé (24 de agosto) de 1238, según unos autores, o de 1240 según otros. De ahí que este santo fuese nombrado patrón de la ciudad y titular de su iglesia parroquial.
Perteneció al Concejo de Córdoba hasta que a mediados del siglo XVII pasó a manos del marqués de El Carpio, Luis Méndez de Haro y Sotomayor, a cuya casa nobiliaria perteneció hasta que en el siglo XIX se abolieron los derechos señoriales.
El comportamiento de sus vecinos durante la invasión napoleónica le valió el título de "Muy Noble, Leal y Patriótica" ("Muy Noble, Leal y Patriótica Ciudad de Montoro"). Tras conocer los habitantes de Montoro el genocidio, las torturas y los abusos sexuales (sin distinción de sexo o edad) cometido por los franceses en Córdoba capital, decidieron una estrategia de engaño, que haría creer a los franceses que eran bien recibidos en Montoro, para a continuación acabar con cuantos pudiesen. Varias veces se repitió esto con el resultado de que Montoro fue el único punto independiente en toda España que los franceses dejaron en su retaguardia. No obstante, esta situación de "isla en tierra" le costó no pocas vidas y un gran bajón en la productividad y la natalidad, quedando la población muy reducida. Sólo tras más de 30 años (hacia 1840), la población había recuperado su valor de 1808. |
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Hace al menos unos 60 años un hombre natural de Montoro venía con su burro de trabajar del campo. Poco después de comenzar su viaje de regreso se encontró con otro hombre que iba andando. El dueño del burro le preguntó que para dónde iba y al decirle que se dirigía para el pueblo le ofreció que se montara con él en el burro.
Poco antes de llegar a Montoro, en un lugar llamado "La Cortaura" el dueño del burro notó como el hombre que llevaba atrás pesaba más y le estaba hincando cada vez más las uñas, en el momento en que el dolor de las uñas en su espalda se hacía insoportable, éste rodeó la cabeza para decirle que no le apretara tanto. En este momento se percató de que la persona que recogió por el camino no era la misma que estaba en esos momentos en su burro. Este individuo tenía unos dientes enormes y de un color verdoso, sus uñas medían al menos 12 cm. y sus ojos eran completamente rojos, como si estuvieran ardiendo.
El dueño del burro saltó de él y salió corriendo desbocadamente hacia el pueblo. Estando allí empezó a pedir socorro por todos los bares del barrio. La gente allí presente lo ignoraban puesto que ese hombre tenía fama de bebedor. Después de un par de minutos corriendo y gritando palabras imposibles de descifrar cayó redondo al suelo, dos hombres que estaban presenciando el acto corrieron a socorrerlo y se percataron de que estaba sangrando por la espalda. La impresión fue mayor cuando observaron que las marcas que el hombre tenía en la espalda no podía habérselas hecho ningún ser conocido hasta ahora.
Pocos días después de lo sucedido cuando ya estaba recuperado volvió a contarlo pero los habitantes del pueblo seguían sin creerlo. Un mes después éste falleció por causas desconocidas.
El final de este hombre tiene muchas versiones. Una de ellas es que desapareció y no se le volvió a ver jamás y la otra la que he escrito anteriormente, de todas formas, sea una o sea la otra las dos apuntan a que después de lo sucedido, la vida de este hombre no fue muy bien. |
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El poeta Antón de Montoro
El político Santos Isasa Valseca
El pintor Antonio Rodríguez Luna
El dramaturgo Miguel Romero Esteo
Antonio Galán Acosta
Antonio Garijo |
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El Museo del pintor montoreño Antonio Rodríguez Luna ( 1910-1985 ) está ubicado en la antigua Ermita de San Jacinto, edificio de estilo barroco , datado a finales del s. XVIII. En el interior destaca una magnífica cúpula de yeserías policromadas y la colección de cuadros donados por el pintor a la ciudad de Montoro |
Horario de apertura : Domingos y festivos de 11 a 13 horas. Entrada gratuita.
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Se localiza en la antigua Iglesia de Sta. Mª de la Mota, la cual se construyó en el año 1240 sobre el solar de la antigua Mezquita. La Iglesia es de estilo gótico-mudéjar, con tres naves separadas por arcos apuntados sobre pilares y columnas con capitales de gran interés. En el siglo XVII sufrió reformas , datándose de ese momento la portada que posee a los pies de la nave principal. El Museo posee interesantes fondos de Mineralogía, de Paleontología y de Arqueología. |
Plza. De Santa Maria del Castillo de la Mota s/n. Abierto sábados tarde y domingos mañana.
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